EL ABOGADO DE POBRES de Juan Pedro Cosano
Autor: Juan Pedro Cosano
Editorial: Martínez Roca
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta
Páginas: 534
Fecha de publicación: 08/04/2014
Premios: V Premio Abogados de Novela
El abogado de pobres de Juan Pedro Cosano es la novela que se ha alzado
con el V Premio Abogados de Novela convocado por el Consejo General de la
Abogacía Española, la Mutualidad de la Abogacía y Ediciones Martínez Roca, del
Grupo Planeta.
SINOPSIS
El abogado de los pobres, de Juan
Pedro Cosano Alarcón, gana el V Premio Abogados de Novela. Corrupción robo y
falsificaciones, abusos de poder, manipulación... Y frente a todo eso, el
coraje y la fe en la justicia de un abogado de pobres que sólo entre los más
débiles encontrará la fuerza y la razón necesarias para que la verdad triunfe.
Jerez de la Frontera, 1752: en el tribunal se celebra un juicio por unos
terribles asesinatos cuyo desarrollo tiene en vilo a toda la ciudad. Nadie duda
de la culpabilidad del acusado, un muchacho huérfano y sin ningún apoyo... excepto
el del «abogado de pobres», pagado por el concejo, el joven Pedro Alemán y
Camacho. Idealista, pero también acosado por sus debilidades y limitaciones,
Pedro viene de asombrar a los jerezanos con la impactante resolución de algunos
casos que parecían perdidos. Ante el reto más importante de su carrera,
¿conseguirá el abogado que la justicia impere?
Con una pericia narrativa admirable, Juan Pedro Cosano compone un relato
que nos transporta a una época y circunstancias apasionantes.
IMPRESIONES
En cuanto la vi en la biblioteca en la estantería
de novedades no lo dudé y la cogí prestada. Avalada por el hecho de haberse
alzado con el V Premio Abogados de
Novela (hace tiempo que leí La melancolía de los hombres pájaro que ganó este
premio en 2010 y me encantó) y por las palabras que le dedica Lorenzo Silva:
"Una sólida investigación histórica, un ambicioso alarde de escritura, una
historia y un personaje que enganchan y una visión de la abogacía inédita en
nuestras letras"; no me pude resistir.
La acción transcurre en los años 1752-1753, en
Jerez de la Frontera.
La historia gira en torno a un hecho histórico poco conocido: el expolio de arte español por parte de ricos coleccionistas británicos.
Primero conocemos a Jacinto Jiménez Bazán,
sotasacristán de la iglesia colegial de Jerez de la Frontera, quien está
robando vino de misa, cuando escucha voces en el templo. Poco a poco se van
acercando a su escondite y logra distinguir 4 figuras, algunos de ellos
personas distinguidas-respetables de la sociedad, y entender algunas palabras
que hacían referencia a cuadros, pinturas y una carta de Londres. No se podía
creer lo que estaba oyendo. ¿Qué iba a hacer con esa información? Dado que
tiene mujer y 5 hijos que mantener y su sueldo es muy reducido, decide
ampliarlo pidiendo una compensación a una de las figuras misteriosas a cambio
de su silencio.
Al mismo tiempo conocemos a Pedro de Alemán y
Camacho, protagonista indiscutible de la obra, a pesar de la multitud de
personajes que le acompañan. Él es el abogado de pobres, era un oficio público
dependiente del concejo y del corregimiento, que eran quienes le remuneran
aunque de manera exigua; es nuestro actual abogado de oficio. Se encarga de defender
a huérfanos, viudas, presos sin medios y todo aquel con unos ingresos
reducidos. Pero las mujeres tienen algo que ofrecer como pago, práctica que él
acepta de la mujer de Saturnino García, mozo de cuerda, acusado de agredir a un
alguacil, para defenderle. Sin embargo, esto le provoca remordimientos de
conciencia y sentimiento de culpa que le harán replantearse los auténticos
motivos para ejercer su profesión. Además de reconsiderar los métodos empleados
para conseguir sus objetivos.
Tras mantener una conversación con Bartolomé
Gutiérrez, un sastre amigo que le brinda buenos consejos, se emplea a fondo en la defensa de Saturnino,
aún a riesgo de poner en peligro su carrera, ya que enfrentarse a la autoridad
es algo muy arriesgado. Sin embargo, conseguirá un éxito rotundo, lo que le
dará la fama necesaria para que entren nuevos casos en su despacho, como son la
impugnación de un testamento, un divorcio,
un problema de aparcería, una mujer de buena familia acusada de
adulterio...Y al mismo tiempo lleva la defensa de Diego González, paje del
padre Francisco de Mesa y Xinete, un joven responsable, solícito y atento que
ha sido acusado del brutal asesinato de Jacinto Jiménez Bazán, su mujer y uno
de sus hijos. Este caso le hará entrar en una red de conspiraciones en las más altas esferas
de la sociedad de Jerez.
Las defensas que realiza son concienzudas, con
preguntas certeras y aún a riesgo de parecer poco apropiadas, muy efectivas.
Amén de realizar unos magistrales alegatos de defensa, que desarman las pruebas
de la acusación, con unas conclusiones que no admiten réplica. Ofrece una
actuación soberbia.
Libro con una prosa ágil, amena, con una
ambientación fantástica que nos describe muy bien las circunstancias de la
época, (fruto de un gran trabajo de documentación). Unos personajes muy bien
definidos y una trama de intriga que se va enredando y complicando a medida que
avanza la historia, que nos mantiene literalmente enganchados a sus páginas. Mantiene
un ritmo ágil que no decae en toda la novela. Con un final redondo, donde no
queda ningún cabo suelto.
A lo largo de todas sus páginas se deja ver una
sutil o no tan sutil crítica a la justicia y la sociedad con frases del tipo:
""En estos tiempos que nos ha tocado
vivir, el dinero lo es todo. Al hombre se le considera no por su sabiduría, ni
por su prudencia, ni por su religiosidad, ni por su probidad. Al hombre, y más
en esta época de penurias, se le considera por su patrimonio" (pag. 305).
"El abogado será
más o menos competente, cuanto más o menos haga suyos los problemas de su
cliente".
"El poder es
capaz de aplastar la verdad y la justicia, como si aplastase una hormiga"
(pag.457).
Aunque también hay frases que nos hacen confiar en
la justicia:
"La verdad es
como un faro en la tiniebla, que se hace ver por más negra que sea la
oscuridad"
"La justicia como
la virtud no admite medias tintas" (pág.526)
Estas frases las aplica a la época en la que está
ambientada la novela, año 1752. Sin embargo, a pesar de que ya estamos en 2014 y la justicia
y la sociedad han evolucionado, parece que no hay tantas cosas que nos disten
de entonces. Quien tiene poder y dinero
tiene" justicia", los demás nos hemos de conformar con tener suerte y
un abogado que te pueda/quiera defender.
Me gustaría terminar con una serie de preguntas que
hay al final del libro, que nos hacen reflexionar y que pueden ser llevadas a
la actualidad: "¿por qué se condena a unos y se consiente la impunidad de
otros? ¿Por qué puede el poder más que la justicia? ¿Por qué no es la justicia
igual para todos? ¿Por qué es la justicia un títere cuyos hilos manejan los
poderosos?"
Una vez oí decir/un profesor me dijo: "La
justicia es tratar de forma desigual a los desiguales". ¿Era esto lo que
quería decir?
CONCLUSIÓN
El abogado de pobres me ha resultado una lectura
adictiva, ágil, entretenida, que hace reflexionar y replantearnos muchas cosas.
100% recomendable.
Si no lo hubiese leído, lo incluiría en la carta a los Reyes.